Un índice de omega-3 más elevado se relaciona con menor depresión en personas con insuficiencia cardíaca

Un estudio piloto reciente ha relacionado un mayor índice de Omega 3 con una reducción de los síntomas de depresión en una cohorte de sujetos que sufren de insuficiencia cardíaca crónica.

La investigación, publicada en el Journal of the American College of Cardiology, pretendía evaluar los efectos de la suplementación con ácidos grasos omega-3 de cadena larga sobre los niveles de omega-3, síntomas de depresión y otros factores psicosociales, así como con otras medidas funcionales de insuficiencia cardíaca crónica (ICC).

 

Evaluación de dos intervenciones

Los investigadores, asociados a las universidades e institutos de Carolina del Norte, Pensilvania y Virginia (EE.UU.), reunieron una cohorte de 108 sujetos que habían sido diagnosticados con ICC, que puede surgir de varias condiciones médicas. Fueron diagnosticados con depresión en base a sus puntuaciones en la Escala de Depresión de Hamilton, una forma comprobada de evaluar el estado del paciente en base a un cuestionario administrado por un médico.

Fueron divididos en tres grupos. Durante las 12 semanas del estudio uno de los grupos recibió un placebo de aceite de maíz y los otros dos recibieron un suplemento combinado de EPA y DHA de dosis estándar del tipo 18:12 o un producto que era casi puro EPA. Los tres grupos consumieron cápsulas que contenían 2 gramos de aceite al día.

 

Los niveles de omega-3 subieron; las puntuaciones de depresión mejoraron

Los niveles de omega-3 en sangre fueron evaluados mediante el índice de omega-3, que alcanzó un 6,79% en el grupo de 2:1 EPA/DHA, un 6,32% en el grupo de solo EPA y un 4,61% en el grupo placebo. En aquellos determinados a tomar al menos el 70% de las cápsulas y acabar la evaluación (n=80), estos valores eran de 7,32%, 7,11% y 4,42% respectivamente. Esto indica que la dosis (y el cumplimiento) eran ambos adecuados para mejorar el índice de Omega-3 de forma significativa en solo tres meses.

El la calificación parcial del funcionamiento social del SF-36, una breve encuesta de salud general, mejoró significativamente en el grupo de suplementación 2:1 EPA/DHA y tendió a mejorar con el suplemento de EPA elevado.

Los autores del estudio concluyeron: “La suplementación con omega-3 resultó en aumentos significativos de los niveles de omega-3 en los glóbulos rojos. La suplementación con omega-3 favoreció los cambios en los síntomas cognitivos de depresión y función social. Se necesitan estudios adicionales con muestras de mayor tamaño para confirmar estos beneficios de la suplementación con omega-3 en la modificación de los factores psicosociales para pacientes con ICC”.

 

Resultados prometedores

Según la Asociación Americana del Corazón, la incidencia de insuficiencia cardíaca crónica va en aumento. En los EE.UU. Son ya 6,5 millones de adultos los que viven con esta condición y se estima que alrededor del 20% de las personas con ICC también sufre de depresión.

Si añadir omega-3 genera la más mínima diferencia esto ya es esperanzador.

 

Referencias

Jiang W, Whellan DJ, Adams KF, Babyak MA, Boyle SH, Wilson JL, Patel CB, Rogers JG, Harris WS, O’Connor CM. Long-Chain Omega-3 Fatty Acid Supplements in Depressed Heart Failure Patients: Results of the OCEAN Trial. JACC Heart Fail. 2018 Oct;6(10):833-843.