Omega-3 podrían reducir el riesgo de enfermedad ocular

Según investigadores australianos la suplementación oral con omega-3 podría reducir de forma significativa el riesgo de enfermedad ocular en adultos jóvenes con una presión sanguínea normal.

Las dietas ricas en ácidos grasos esenciales omega-3 se han relacionado con la reducción del riesgo de diferentes tipos de enfermedades, incluyendo la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) de etapa tardía.

Estudios anteriores han informado que el consumo insuficiente de omega-3 podría predisponer a las personas a enfermedades oculares en la vejez como la DMAE, síndrome del ojo seco y glaucoma; la prevalencia de este último tiende a aparecer progresivamente con la edad y es la segunda causa principal de ceguera en el mundo.

La elevada presión intraocular (PIO) es el principal factor modificable de riesgo de glaucoma, por lo que la reducción de PIO es esencial en la prevención de la enfermedad. En la actualidad, los agentes reductores de la presión intraocular tópicos se utilizan como terapia de primera línea para tratar el glaucoma.

Curiosamente, la PIO tiende a aumentar con la edad en las poblaciones occidentales, pero se ha observado lo contrario en las poblaciones japonesas tradicionales en las que la ingesta dietética elevada de ácidos grasos poliinsaturados omega-3  es habitual.

 

¿Omega-3 para la salud ocular?

Sin embargo, el impacto de la suplementación con omega-3 sobre la PIO en adultos con una presión arterial normal (o adultos normotensos) no se había evaluado anteriormente.

Así, los investigadores de la universidad de Melbourne (Australia) dirigieron un estudio para determinar si la suplementación oral de omega-3 afecta a la PIO en adultos normotensos.

Primero realizaron un análisis agrupado de los datos de dos ensayos aleatorizados y controlados para estudiar la seguridad y eficacia de la suplementación oral de omega-3 para la inflamación de la superficie ocular, habiendo reclutado 105 adultos con PIO pero sin ningún diagnóstico pasado ni presente de glaucoma.

Los participantes, 73 mujeres y 32 hombres, tenían entre 33 y 38 años y una PIO similar. Entre ellos, a 72 se les administró omega-3 oral (1.000 mg de ácido eicosapentaenoico (EPA), 500 mg de ácido docosahexaenoico y 900 mg de ácido alfa linolénico) diarios, mientras que a las 33 personas restantes se les dio como placebo 1.500 mg de aceite de oliva diarios durante tres meses.

Su PIO se registro al inicio y al final del ensayo. Después de tres meses, los investigadores señalaron que se observó una “modesta reducción” del 8% de la PIO en el grupo de omega-3, mientras que se detectó un leve aumento en el grupo de control.

 

Mecanismos múltiples

Los autores del estudio afirman que los resultados son consistentes con investigaciones anteriores en modelos con animales, añadiendo que las propiedades neuroprotectoras, reguladoras vasculares y antiinflamatorias de los omega 3 pueden haber contribuido en la reducción de la PIO de los participantes.

Además, el metabolismo de los ácidos grasos omega 3 condujo a un aumento de docosanoides, lo que se dijo que ayudaba a disminuir la PIO.

Los investigadores concluyeron: “A nuestro saber, este es el primer estudio en comunicar que los ácidos grasos omega 3 disminuyen la PIO en humanos. Nuestro estudio demuestra que 3 meses con una suplementación oral con ácidos grasos omega-3 reducen significativamente la PIO en un 8% de adultos jóvenes normotensos”.

“Nuestros resultados justifican la necesidad de investigación clínica adicional sobre el potencial terapéutico de los suplementos de ácidos grasos omega 3 en la reducción de la PIO (y) para prevenir/tratar condiciones relacionadas con un aumento de la PIO como la hipertensión ocular y el glaucoma”.

 

Referencias

Downie LE, Vingrys AJ. Oral Omega-3 Supplementation Lowers Intraocular Pressure in Normotensive Adults. Transl Vis Sci Technol. 2018 May 1;7(3):1.