Qué es la exodoncia

Cada año numerosos pacientes en todo el mundo deben enfrentarse al proceso de una exodoncia. A algunos esto les puede causar miedo, sobre todo si no han tenido una antes. En este artículo despejaremos las dudas más comunes sobre este tipo de tratamiento.

Existen diversos factores que conducen a la necesidad de extraer una pieza dental, entre los cuales se encuentran las enfermedades orales avanzadas. También se realiza cuando hay traumatismos,  o en los casos en los que el desarrollo de los terceros molares o muelas del juicio, pueden ocasionar dolor, infección e incluso movilidad en los dientes contiguos. Si se practica la exodoncia hay que recurrir al implante dental

¿Qué es la exodoncia?

La exodoncia es un acto quirúrgico mediante el cual se extrae un diente o una parte remanente del mismo que ha quedado alojada en el alvéolo con el menor trauma posible. Es una intervención laboriosa que se realiza bajo anestesia local, con una técnica sencilla  y precisa. En la actualidad, al contrario que antaño, se trata de un proceso indoloro, a pesar de que puede producirse una leve hemorragia sin importancia.

Después de una exodoncia, lo más importante es la formación de un buen coágulo en la zona intervenida, ya que esto permite el cese del ligero sangrado que pueda producirse, y la recuperación de los tejidos. Es importante resaltar que no debe tocarse el coágulo para que no se deshaga y el periodo de recuperación no se alargue en consecuencia.

Aspectos psicológicos

Es muy común el temor que existe a la extracción de dientes, en especial a las técnicas de anestesia y al posible dolor.

Sin embargo, gracias a las modernas técnicas (como la anestesia local), el dolor es casi imperceptible. Además, el trato afable de los profesionales de la odontología facilita mucho el proceso.

Por otro lado, las consecuencias de no tratar el problema a tiempo son mucho peores, debido a los posibles riesgos, y acaba siendo más doloroso que una extracción a tiempo.

Indicaciones de la Exodoncia:

La Exodoncia debe considerarse como último recurso en la odontología moderna, ya que se tiene como prioridad única la promoción y prevención para la conservación de las estructuras dentarias de las personas. Los casos en los que se debe realizar la extracción dental, son principalmente, los siguientes:

  • Diente con caries avanzada, en los cuales no es posible la aplicación de la odontología conservadora.
  • Una lesión en la cual el nervio del diente se encuentre muy infectado, imposibilitando realizar ningún tratamiento.
  • Raíces de dientes sin corona (sin la parte visible del diente), que no desempeñan ninguna función.
  • Diente con fracturas o fisuras verticales.
  • Diente que ha perdido el soporte óseo.
  • Diente de leche que no permite la correcta erupción del diente definitivo.
  • Diente supernumerario o diente de más.
  • Diente impactado.
  • Diente en mala posición.
  • Traumatismos por accidentes o golpes en la zona bucofacial.
  • Diente con quiste.
  • Deformidades congénitas
  • Por indicaciones de otras especialidades, como es el caso del tratamiento de ortodoncia, protésico o por motivos estéticos.
  • Diente con fracturas coronarias situadas por debajo de la encía.
  • Diente situado lejos de su correcta ubicación (posición ectópica).
  • Problemas tumorales.