Comer pescado aumenta nuestra salud hepatica

Existe un concepto erróneo con respecto a la ingesta de alimentos con alto contenido proteico ( Pescado, carnes, huevos ) y el aumento del riesgo de desarrollar enfermedad de hígado graso o enfermedad hepática.

Un alto consumo de proteínas puede empeorar la encefalopatía hepática, por lo que se recomienda encarecidamente restringir las proteínas en pacientes encefalopáticos.

 

Pero en ausencia de encefalopatía, la restricción proteica no es justificable, y el pescado no es la excepción. Además, es aconsejable dividir la ingesta diaria de pescado (y proteínas en general), uniformemente a lo largo del día, en múltiples bocadillos, en lugar de una o dos comidas grandes.

 

Las proteínas de pescado contienen taurina (un aminoácido), que es esencial para la integridad de los tejidos corporales, incluyendo en particular las paredes de las arterias y venas conectadas al hígado.

 

El hígado es un órgano grande que juega un papel extremadamente complejo y significativo en la protección contra las toxinas.

 

Recibe sangre del intestino que transporta todas las sustancias absorbidas que pueden ser productos de la digestión, toxinas ambientales, medicamentos… etc.; y a través de una serie de reacciones bioquímicas, un gran número de estas sustancias se convierten en productos inofensivos para ser excretados posteriormente por los riñones.

 

Debido a su deber de defensa de primera línea, el hígado es directamente vulnerable a todo lo que comemos o consumimos, ya sea comida (incluyendo conservantes y colorantes), bebidas o medicamentos.

 

Está demostrado que la salud del hígado se ve afectada por el contenido de la dieta y que la enfermedad hepática puede verse afectada positiva o negativamente por los alimentos.

 

Entre las preguntas que muchos pacientes con enfermedad hepática se hacen con frecuencia, está qué pasa si comen pescado. ¿Es beneficioso o perjudicial para el hígado comer pescado?

 

Peces de piscifactoría versus peces salvajes

Debido a que son alimentados con dietas antinaturales, los peces de piscifactoría (y generalmente todo el ganado criado convencionalmente), contienen cantidades más altas de ácidos grasos poliinsaturados omega-6, y ocasionalmente pobres en los beneficiosos ácidos grasos omega-3.

 

Los ácidos grasos omega 6 son ácidos grasos poliinsaturados que se diferencian de los ácidos grasos omega 3 en que inducen cambios inflamatorios en los tejidos corporales, incluido el hígado.

 

Por lo tanto, siempre busque peces silvestres (alimentados naturalmente).