Combinación Omega-3 y vitamina E presenta beneficios en síndrome del ovario poliquístico

Un nuevo estudio poblacional iraní ha informado que la suplementación conjunta de omega-3 y vitamina E tiene efectos beneficiosos en mujeres con síndrome del ovario poliquístico (SOP).

 

Los investigadores de la Universidad Kashan de Ciencias Médicas de Irán realizaron un estudio doble ciego para evaluar el impacto de la suplementación conjunta de omega-3 y vitamina E sobre los factores de inflamación y el grosor íntima-media carotídeo (GIMc) en pacientes con SOP. El GIMc es una medida del grosor de las dos capas internas de la pared arterial que se usa como marcador de enfermedad arteriosclerótica subclínica.

 

La relación entre el síndrome de ovario poliquístico y el riesgo de enfermedad cardiovascular ha sido objeto de diversas publicaciones en los últimos años. El análisis de las principales publicaciones sobre dicho tema demuestra que las mujeres con síndrome de ovario poliquístico presentan un perfil de alto riesgo cardiovascular, con presencia de múltiples factores de riesgo cardiovascular (resistencia a la insulina, alteración del metabolismo de los hidratos de carbono, dislipemia, alteraciones de la presión arterial, disfunción endotelial, altos valores plasmáticos de proteína C reactiva, inhibidor del activador del plasminógeno tipo 1 y homocisteína). También, diferentes estudios de imagen han identificado una mayor prevalencia de alteraciones anatómicas y funcionales que indican la existencia de enfermedad cardiovascular subclínica (como mayor grosor de la íntima-media carotídea, calcificación de arterias coronarias y mayor masa ventricular izquierda).

 

Detalles del estudio

 

Reclutaron a 60 mujeres con SOP de 18-40 años de edad y las asignaron aleatoriamente en dos grupos: cada participante del primer grupo tenía que tomar suplementos de 1 gramo de omega-3 y 400 UI de vitamina E a diario durante 12 semanas, mientras que los participantes del segundo grupo recibieron una cantidad equivalente de placebo durante el mismo periodo.

 

Se recogieron muestras de sangre en ayunas de los participantes al inicio y después de las 12 semanas del periodo de intervención.

 

Después de 12 semanas los investigadores no observaron diferencias significativas entre los dos grupos en cuanto al índice de masa corporal (IMC) y peso medio al inicio y al final del estudio.

 

Sin embargo, hubo reducciones significativas en los niveles medios y máximos de GIMc en el grupo de intervención, en comparación con el grupo placebo.

 

Los cambios en la proteína C reactiva de alta sensibilidad (hs-CRP por sus siglas en inglés) también fueron notablemente diferentes entre los dos grupos, pero los investigadores no observaron diferencias significativas en los valores de óxido nítrico (NO) plasmático.

 

Otros estudios

 

Los investigadores añadieron: “Es necesario recordar que en la mayoría de los estudios los efectos beneficiosos de los ácidos grasos omega-3 o la vitamina E sobre el GIMc se observaron después de seis meses, mientras que en nuestro estudio los efectos beneficiosos de la suplementación conjunta de omega-3 y vitamina E sobre el GIMc se observaron después de tres meses”.

 

“Esto puede deberse a la mejor acción de la suplementación conjunta frente a la suplementación con un único ingrediente. Sin embargo, los datos sobre los eventos de enfermedad cardiovascular en mujeres con SOP son limitados, pero un reciente meta-análisis demostró que las mujeres con SOP tienen un riesgo relativo doble de enfermedad cardiovascular o accidente cerebrovascular que los pacientes de control”.

 

“En un estudio de meta-análisis, el GIMc arterial en mujeres con SOP era significativamente mayor que en mujeres saludables”.

 

También mencionaron varios estudios que respaldaban sus resultados, incluyendo uno que decía que la suplementación diaria con 2 g de omega 3 mejoró significativamente la función endotelial y redujo los marcadores pro-inflamatorios en los resultados de los pacientes con diabetes tipo 2 durante 12 semanas.

 

Un meta-análisis informó que la suplementación con omega-3 de origen marino reducía la CRP, mientras que otro estudio demostró efectos similares en pacientes con enfermedad coronaria tras 3 semanas de suplementación con vitamina E (200 mg/diarios).

 

Según otro reciente ensayo aletorizado, la suplementación combinada de vitamina D y Omega-3 podría tener beneficios para las mujeres que padecen el síndrome de ovario poliquístico (SOP).

 

Conclusiones

 

En conclusión, escribieron: “la suplementación conjunta con omega-3 y vitamina E durante 12 semanas en pacientes con SOP tuvo efectos beneficiosos en el GIMc y la concentración de hs-CRP séricas, pero sin cambios en los valores de NO”.

 

Referencias

 

Talari HR, Poladchang S, Hamidian Y, Samimi M, Gilasi HR, Ebrahimi FA, Asemi Z. The Effects of Omega-3 and Vitamin E Co-supplementation on Carotid Intima-media Thickness and Inflammatory Factors in Patients with Polycystic Ovary Syndrome. Oman Med J. 2018 Nov;33(6):473-479.